Desarrollo Humano: introducción y generalidades.
El desarrollo humano es un proceso complejo influenciado por múltiples factores que interactúan entre sí. La comprensión de cómo el ambiente, la maduración y la herencia afectan nuestro desarrollo es fundamental para entender el comportamiento humano.
Según Bronfrenbrenner (2017), estos elementos forman parte de un sistema ecológico que determina el desarrollo humano integral.
La Herencia Genética como base fundamental.
La herencia genética constituye el fundamento biológico de nuestro desarollo. De acuerdo con Plomin et al (2016), los genes heredados de nuestros padres determinan características físicas, predisposiciones y potencialidades.
El ADN contiene la información que guía nuestro desarrollo desde la concepción estableciendo un marco para nuestras características individuales.
Influencia de la maduración.
La maduración representa el desarrollo biológico programado genéticamente. Según Papalia y Martell (2015), este proceso sigue una secuencia predecible que determina cuando el organismo está listo para adquirir nuevas habilidades. La maduración establece el ritmo y la secuencia del desarrollo físico y neurológico.
Ahora bien, como menciona Papalia, este proceso podría llamarse predecible porque existe un conjunto de criterios sobre lo que se espera que suceda dentro del desarrollo humano y las diferentes etapas de aprendizaje desde un punto de vista fisiológico, sin embargo, es necesario recalcar que el proceso de maduración no es predecible ni lineal, ya que depende de cada individuo y de su propio y único proceso de desarrollo-aprendizaje el hecho de germinar una maduración que sea acorde a la etapa que se está viviendo.
Con base en lo anterior es válido plantearse: ¿qué sucede cuando una persona se salta una de estas etapas de desarrollo?
Basando esta respuesta en la teoría de desarrollo de Jean Piaget, nos atrevemos a decir que: si una persona se salta una etapa o no la desarrolla bien, puede claramente tener dificultades en ciertos aspectos de su pensamiento y aprendizaje en el futuro.
En la etapa de operaciones concretas (7-11 años) los niños aprenden a pensar de manera más lógica, pero solo con cosas concretas. Entienden mejor las reglas y pueden hacer operaciones matemáticas simples. Supongamos que tenemos a María, de 10 años, a quien su mamá y papá dejan sola durante cierta parte del día porque deben trabajar y ella se encarga de hacer sus tareas, de cuidar un hermanito menor y de ''atender'' ciertas cosas de la casa. María está claramente saltando esta etapa donde ella debería de estar aprendiendo a desarrollar problemas numéricos sencillos, jugar y apenas empezar a desarrollar su pensamiento lógico para obtener una maduración acorde a su edad, sin embargo, ya se le atribuyen tareas que no le corresponden.
Lo anterior, genera una evidente distorsión en el proceso de maduración normal de María, y esto traería como consecuencia, que ella tenga problemas para seguir reglas, resolver problemas matemáticos o entender relaciones de causa y efecto en su vida diaria, así como otros problemas adicionales en sus relaciones interpersonales debido a la carga de tareas que no corresponden a su edad.
El papel del ambiente en el desarrollo.
El ambiente, juega un papel crucial en el desarrollo humano. Los factores ambientales incluyen experiencias, educación, cultura y relaciones sociales. Estos elementos interactúan con la herencia genética para moldear el desarrollo individual y social del ser humano.
Interacción genes-ambiente.
El epigenética demuestra cómo el ambiente puede modificar la expresión genética. Según Meany (2018), las experiencias ambientales pueden activar o desactivar genes específicos, influyendo en el desarrollo. Esta interacción demuestra la complejidad de la relación entre herencia y ambiente.
Por ejemplo, la inteligencia se da por una combinación de factores. Los factores heredados son: la genética y la herencia familiar. Y los factores desarrollados son: la educación y estímulos, experiencias de vida, nutrición y salud, ambiente social y cultural.
La inteligencia por lo tanto, es el resultado de una interacción compleja entre factores genéticos y ambientales, pero ambos contribuyen de manera significativa al desarrollo cognitivo.
Períodos críticos y sensibles.
Los investigadores como Knudsen (2014) han identificado períodos críticos en el desarrollo donde la influencia ambiental es particularmente significativa. Durante estos períodos, las experiencias pueden tener efectos duraderos en el desarrollo cerebral y las capacidades futuras.
Influencias ambientales tempranas.
Las experiencias tempranas son fundamentales para el desarrollo. Según Shonkoff y Phillips (2020), las interacciones durante los primeros años de vida establecen las bases para el desarrollo cognitivo, emocional y social futuro.
Factores socioculturales.
El contexto sociocultural, según Rogoff (2017), influye significativamente en el desarrollo humano. Las normas culturales, valores y prácticas sociales moldean la forma en que los individuos se desarrollan y aprenden dentro de la comunidad.
Resumen.
El desarrollo humano es un proceso complejo influenciado por la herencia genética, la maduración y el ambiente. La genética establece la base biológica, mientras que la maduración sigue un ritmo propio de cada individuo, aunque no siempre es predecible ni lineal. El ambiente, incluyendo experiencias y cultura, juega un papel clave en la formación del individuo, interactuando con la herencia en la expresión genética. Factores como la epigenética y los períodos críticos determinan cómo las experiencias tempranas afectan el desarrollo. En conjunto, todos estos elementos moldean el crecimiento cognitivo, emocional y social de una persona.
'El conocimiento y la comprensión de uno mismo genera Raíces Fuertes, y la aplicación con amor de esta comprensión, unas Alas Libres''.
Bibliografía.
Piaget, J. (1972). La epistemología de las relaciones interdisciplinarias. Problemas y métodos de la ciencia, 1, 123-142.



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