Psicología del Embarazo y Parto.
Psicología del embarazo.
La psicología del embarazo, es la rama de la psicología que busca promover el bienestar de la madre durante el embarazo, el parto y el puerperio, así como el desarrollo psicoemocional del bebé. De igual manera, se interesa por la relación madre-bebé, comprendiéndola como una unidad en donde la salud mental de la madre está estrechamente relacionada con la salud del bebé. Se busca tanto promover el bienestar de la díada madre-bebé, en la que se incluye también el padre, sobre todo en su papel de soporte emocional de la madre.
Esta etapa tan importante se divide en 3 trimestres y cada uno tiene sus propias características y aspectos que deben ser considerados para un cuido y desarrollo adecuados.
Primer Trimestre: adaptación psicológica inicial.
El primer trimestre, marca el inicio de profundos cambios psicológicos en la gestante. La ambivalencia emocional caracteriza esta etapa, fluctuando casi de forma permanente entre alegría y preocupación.
La labilidad emocional se relaciona con cambios hormonales, específicamente el aumento de progesterona y estradiol. La mujer experimenta el proceso de integración de su nueva identidad como madre gestante.
Durante este período, se activan mecanismos de adaptación psicológica frente a los cambios corporales iniciales. La ansiedad anticipatoria sobre el desarrollo fetal es común en esta fase.
Segundo Trimestre: consolidación y vínculo.
Durante el segundo trimestre, la percepción de movimientos fetales fortalece el vínculo materno-fetal.
La teoría del apego prenatal de Cranley se manifiesta mediante conductas afectivas hacia el feto. Se observa mayor estabilidad emocional y disminución de la ambivalencia inicial. La construcción de representaciones mentales del bebé, contribuye al desarrollo del rol materno. La adaptación psicosocial incluye modificaciones en las relaciones interpersonales.
En el segundo trimestre, la mayoría de las mujeres experimentan un mayor estado de calma y tranquilidad. Sin embargo, es posible que se sientan más olvidadizas y desorganizadas (de igual manera se debe considerar el entorno o ambiente en el que se encuentre la mujer gestante).
Se le recomienda a la futura madre, que siga algunos consejos que pueden ayudarle a manejar la ansiedad y la preocupación que pueda estar siendo generada en este trimestre, por ejemplo:
- Aprender lo que esté en su capacidad sobre el trabajo de parto, el parto y la maternidad.
- Enfocarse en llevar un estilo de vida más saludable.
- Puede tomar clases de trabajo de parto e instruirse sobre la lactancia materna.
- Investigar y familiarizarse con las políticas de licencia por maternidad de su país y por los servicios de guarderías que pudieran ser de utilidad en el proceso de crianza.
Tercer Trimestre: preparación psicológica.
El tercer trimestre implica la intensificación de la ansiedad ante el parto inminente. Se activan mecanismos de afrontamiento ante el estrés perinatal anticipado.
La teoría psicodinámica describe la reactivación de conflictos infantiles maternos. Por lo tanto, la preparación psicológica incluye la elaboración de expectativas sobre el parto.
El tercer trimestre, es la etapa final de la gestación, que va desde la semana 28 hasta la 40. Durante este tiempo, el bebé se prepara para nacer y la madre se prepara para dar a luz. Para este tiempo, el bebé ya puede percibir la luz, la cabeza ya podría tener algo de cabello, el bebé patea, se agarra y se estira y, es debido a toda esta actividad del bebé que la madre puede experimentar algunas molestias como: dificultad para respirar y necesidad de ir al baño con más frecuencia.
Debido a todo esto, es que los cambios psicológicos en la madre pueden llegar a incluir ansiedad, irritabilidad, cansancio y varios cambios de humor. Cabe mencionar, que la ansiedad puede (y seguramente lo hará) aumentar a medida que se acerca la fase del parto.
Durante este trimestre, surge muchas veces el ''síndrome del nido'' que consiste en la necesidad urgente de limpiar, acomodar y hacer cambios en casa ante la llegada del bebé.
Adaptación Neonatal.
Los primeros minutos después del nacimiento son cruciales para la adaptación del recién nacido a la vida extrauterina. En términos conceptuales, la adaptación neonatal es el proceso de cambios que experimenta el cuerpo de un bebé al nacer y adaptarse a la vida fuera del útero. Todo esto incluye cambios respiratorios, circulatorios y termorregulatorios. Por ejemplo, el primer llanto del bebé, marca el inicio de la respiración pulmonar independiente.
Cabe recalcar, que adaptación neonatal, también se refiere a las actividades y cuidados que se le brindan al recién nacido para que se adapte a su nuevo entorno.
Evaluación del recién nacido.
Esto se refiere a un examen que se realiza a los bebés inmediatamente después del parto para identificar problemas de salud, si existieren. Para esto se realiza, la prueba APGAR; que evalúa 5 parámetros vitales al minuto y a los 5 minutos después del nacimiento.
Esta evaluación ayuda a determinar la necesidad de intervención médica inmediata. Por ejemplo, un apgar (puntaje) de 7-10, indica una excelente condición del recién nacido.
Período de recuperación inmediata.
Las primeras horas después del parto son fundamentales para la recuperación materna y el establecimiento del vínculo madre-hijo.
Durante estos minutos se monitorean los signos vitales, el sangrado y se inicia la lactancia. En estos momentos, el contacto piel a piel inmediato facilita la adaptación del recién nacido y promueve la lactancia exitosa.
Evaluación APGAR / Silverman-Anderson
Resumen.
La psicología del embarazo se enfoca en el bienestar materno y el desarrollo psicoemocional del bebé, considerando la salud mental de la madre como clave en esta etapa. Se divide en tres trimestres: el primero implica adaptación emocional con ambivalencia y ansiedad, el segundo fortalece el vínculo materno-fetal con mayor estabilidad, y el tercero genera ansiedad ante la llegada del parto.
Tras el nacimiento, la adaptación neonatal es de suma importancia, incluyendo la evaluación del recién nacido con la prueba apgar. Finalmente, el período de recuperación inmediata favorece el vínculo madre-hijo y el éxito en la lactancia.
''El conocimiento y la comprensión de uno mismo, genera Raíces Fuertes, y la aplicación con amor de este conocimiento, unas Alas Libres''
Bibliografía.
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Sadler, T.W. (2019). Langman's Medical Embryology.
Blackburn, S.T. (2017). Maternal, fetal & neonatal physiology.
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