Desarrollo Físico.
Cuando se habla de desarrollo físico, se hace referencia a los cambios que ocurren en el cuerpo y en las estructuras biológicas a medida que una persona crece, a esto se le llama desarrollo biológico y cambios corporales. Naturalmente, esto incluye el crecimiento en altura y peso, así como el desarrollo de órganos y sistemas.
Durante la infancia, la adolescencia y la adultez, el cuerpo experimenta diversas transformaciones, como la aparición de características sexuales secundarias durante la pubertad. Estos cambios son fundamentales para el desarrollo de la identidad y la salud en general.
Dentro del desarrollo físico, se da la etapa de maduración neurológica, que implica el desarrollo del sistema nervioso y que resulta crucial para el funcionamiento cognitivo y físico. Este proceso también incluye la formación y el fortalecimiento de las conexiones neuronales que permiten el aprendizaje y el control motor.
La maduración del cerebro ocurre en diferentes etapas, y cada una de ellas está relacionada con habilidades específicas. Por ejemplo: el desarrollo del lóbulo frontal está vinculado a la capacidad de razonamiento y toma de decisiones, mientras que el desarrollo del cerebelo es esencial para la coordinación y el equilibrio.
Parte del desarrollo físico es también el desarrollo motor y sensorial, que se refiere a la adquisición de habilidades físicas y la coordinación de los movimientos. Esto incluye el desarrollo de habilidades motoras gruesas, como correr o saltar; y habilidades motoras finas, como escribir o abotonar una camisa.
El desarrollo sensorial implica la mejora de los sentidos (vista, oído, olfato, tacto y gusto) y su integración en el proceso de aprendizaje. Las experiencias sensoriales son fundamentales para que los niños comprendan y se relacionen con su entorno. La interacción entre el desarrollo motor y sensorial es crucial, por ejemplo, un niño que aprende a caminar también está mejorando su capacidad para explorar su entorno y aprender de él.
Desarrollo Cognitivo.
El desarrollo cognitivo es el proceso de evolución de las habilidades mentales de una persona, que le permite aprender, pensar y razonar. Precisamente, para Jean Piaget, el desarrollo cognitivo es el proceso de evolución de las capacidades mentales de los niños. Es básicamente, el resultado de la maduración biológica y la interacción con el entorno.
Lev Vygotsky, por su lado, decía que el desarrollo cognitivo es el proceso de adquirir conocimientos y habilidades a través de la interacción social; creía que el desarrollo cognitivo es más influenciado por la crianza que por la naturaleza.
Desde el punto de vista de Papalia, y en palabras sencillas, se refiere al crecimiento de la capacidad de pensar y razonar.
Por lo tanto, el desarrollo cognitivo, se divide en dos partes: 1. Los procesos de pensamiento y aprendizaje y 2. La memoria, resolución de problemas y lenguaje.
1. Los procesos de pensamiento y aprendizaje:
El desarrollo cognitivo abarca cómo los individuos piensan, aprenden y entienden el mundo que los rodea. En la infancia y la adolescencia, este desarrollo es fundamental para adquirir nuevas habilidades y conocimientos.
Durante la infancia los niños comienzan a desarrollar habilidades básicas de pensamiento, como la percepción, la atención y la memoria (también conocidos como procesos cognitivos básicos) y a medida que crecen, estos procesos se vuelven más complejos e integrados.
2. La memoria, resolución de problemas y lenguaje:
La memoria en la infancia comienza a desarrollarse de manera significativa, los niños aprenden a recordar y retener información a través de la repetición y la práctica. A medida que avanzan hacia la adolescencia, su memoria se vuelve más sofisticada, permitiendo el uso de estrategias como la organización y la elaboración de diferentes constructos.
Para la resolución de problemas, los niños desarrollan habilidades para resolver dificultades a través de la exploración y el juego. En la adolescencia, los jóvenes comienzan a aplicar el pensamiento crítico y lógico para abordar problemas más complejos, lo que resulta esencial para el aprendizaje académico y la preparación para la vida cotidiana y adulta.
El desarrollo del lenguaje, es un componente clave para este tipo de proceso cognitivo. Durante la infancia, los niños aprenden a comunicarse y a comprender el lenguaje hablado, mientras que la adolescencia es un periodo en el que el vocabulario y las habilidades lingüísticas se expanden considerablemente, permitiendo la expresión de pensamientos y emociones más complejas.
En síntesis:
Papalia, D. E., & Feldman, R. D. (2020). Desarrollo humano (12ª ed.). McGraw-Hill.
Desarrollo Social.
Desde la psicología, se llama desarrollo social a la capacidad del niño para crear y mantener relaciones significativas con las personas de su entorno, adultos (cuidadores) y otros niños que formen parte de su círculo de desarrollo.
Dentro del proceso de desarrollo social se encuentran las interacciones y relaciones interpersonales, que se centran fundamentalmente en saber cómo los individuos se relacionan con los demás y cómo forman vínculos emocionales. Durante la infancia, los niños desarrollan relaciones con sus cuidadores, lo que sienta las bases para su capacidad de formar amistades y relaciones más adelante.
Así mismo, a medida que los niños crecen, aprenden sobre las habilidades sociales, que resultan ser esenciales para su pleno desarrollo, como: compartir, cooperar y resolver conflictos de su nivel. Estas habilidades son vitales para su éxito en entornos educativos y sociales. En la adolescencia, los jóvenes comienzan a explorar relaciones más complejas como la amistad y el romance, lo que les ayuda a desarrollar su sentido de identidad.
Y por último, dentro del proceso de desarrollo social, se encuentra la formación de identidad social, que es más notoria en la etapa de la adolescencia, ya que, la búsqueda de identidad se vuelve un enfoque central. Los adolescentes se involucran en la exploración de diferentes roles y normas sociales, lo que les ayuda a construir su identidad personal y social. Este proceso, claramente es influenciado por factores como la cultura, el contexto social y las relaciones con pares, tal como lo explica Vygotsky en su Teoría Sociocultural.
Resumen.
El desarrollo físico, cognitivo (o cognoscitivo) y social, es fundamental para el ser humano, porque le permite alcanzar su máximo potencial en distintas etapas de la vida. Estos tres aspectos del desarrollo está íntimamente ligados y afectan el bienestar general, la adaptación y la calidad de vida de una persona. Al experimentar un desarrollo pleno, se favorece el crecimiento personal y la integración en la sociedad de una manera óptima.
Las teorías de Piaget, Vygotsky y Papalia, resultan ser complementarias entre sí, ya que, aunque todos abordan el desarrollo desde diferentes puntos vista, cada uno resulta ser crucial para el estudio integral del desarrollo humano.
''El conocimiento y la comprensión del desarrollo de uno mismo genera Raíces Fuertes, y la aplicación con amor de esta comprensión, unas Alas Libres''.
Bibliografía.
Papalia, Diane E., Gabriela Martorell y Ruth Duskin Feldman. Desarrollo Humano (12 Ed). McGraw-Hill, 2013.
Bertrand Regader. (2015, mayo 31). La Teoría Sociocultural de Lev Vygotsky.